Qué es el capex y cómo saber si una empresa está invirtiendo bien

Última actualización:

Archivo Explica · Actualizado: 22 de septiembre de 2026.

En 30 segundos

Capex significa capital expenditures: dinero destinado a comprar, construir o mejorar activos que una empresa utilizará durante varios periodos. A diferencia de muchos gastos operativos, el desembolso de capex suele capitalizarse y aparecer gradualmente como depreciación. Por eso puede reducir mucho el flujo de caja antes de afectar por completo al beneficio contable.

Hay una cifra que resume bastante bien la nueva economía de la inteligencia artificial.

Si sumamos las actuales previsiones de inversión de capital de Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta, obtenemos aproximadamente entre 720.000 y 745.000 millones de dólares durante 2026.

Es una cantidad difícil de visualizar.

Equivale a construir una infraestructura tecnológica de una escala que hace apenas unos años habría parecido extraordinaria. Si has seguido de cerca la gran carrera de la IA entre estas cuatro compañías, esta cifra es la siguiente fase de esa misma historia.

Pero antes de llamarla «gasto en IA» hay que detenerse.

Porque sería incorrecto.

Esos cientos de miles de millones no van exclusivamente a inteligencia artificial.

Incluyen centros de datos, servidores, GPU, CPU, redes, edificios, terrenos, infraestructura cloud, equipamiento y, dependiendo de la compañía, otros activos relacionados con su negocio principal.

Además, las cuatro empresas no definen su capex exactamente de la misma forma.

Por eso la suma no es una métrica contable perfectamente comparable.

Pero sí sirve para mostrar algo: la IA está provocando uno de los mayores ciclos de inversión de la historia reciente de la tecnología.

Y ahora empieza la parte difícil.

Construirlo es solamente el primer paso.

Después hay que conseguir que todo ese dinero produzca retorno.

Qué es exactamente el capex

Capex significa capital expenditures.

Es dinero destinado a comprar o construir activos que deberían generar beneficios durante más de un periodo.

En una empresa tecnológica puede incluir servidores, GPU, CPU, equipos de red, centros de datos, terrenos, edificios, infraestructura eléctrica y otros activos.

Esto es diferente de un gasto operativo cotidiano.

Si una empresa paga salarios o electricidad, ese coste normalmente afecta al periodo correspondiente. Pero si compra servidores o construye un centro de datos, está adquiriendo un activo que utilizará durante años.

Y ahí aparece una diferencia fundamental entre beneficio contable y flujo de caja.

La compañía puede gastar decenas de miles de millones en efectivo hoy sin reconocer todo ese importe inmediatamente como gasto en su cuenta de resultados. El activo se capitaliza. Después va apareciendo progresivamente mediante depreciación.

Esta diferencia es fundamental para entender la economía actual de la IA. Si quieres repasar cómo se lee esa fotografía completa de un negocio —ingresos, margen, beneficio y flujo de caja—, puedes consultar nuestra guía sobre cómo leer los resultados trimestrales de una empresa.

Capex vs opex: la diferencia práctica

Capex compra o mejora activos que deberían prestar servicio durante más de un periodo: fábricas, maquinaria, servidores, centros de datos, redes, edificios o determinados equipos.

Opex suele referirse a gastos operativos vinculados al funcionamiento cotidiano del negocio: salarios, marketing, alquileres, servicios, mantenimiento ordinario y otros costes recurrentes.

La frontera no siempre es idéntica entre compañías y normas contables. Por eso, al comparar empresas, conviene revisar cómo define cada una sus capital expenditures y qué partidas incluye o excluye.

Capex de mantenimiento y capex de crecimiento

Otra distinción útil es separar mentalmente dos objetivos.

  • Capex de mantenimiento: inversión necesaria para conservar la capacidad actual del negocio.
  • Capex de crecimiento: inversión destinada a aumentar capacidad, entrar en nuevos mercados o desarrollar nuevas líneas de negocio.

Las empresas no siempre publican esta separación de forma exacta. Pero para analizar el retorno importa mucho: gastar para reemplazar servidores obsoletos no tiene el mismo objetivo económico que construir un nuevo centro de datos para duplicar capacidad.

Por qué capex, depreciación y beneficio no se mueven al mismo tiempo

El desembolso de efectivo puede producirse hoy, mientras el gasto contable se reconoce durante años mediante depreciación.

Eso crea un desfase importante. Una empresa puede mostrar un beneficio contable sólido mientras su free cash flow cae porque está invirtiendo agresivamente. Más adelante, parte de ese capex aparecerá en la cuenta de resultados como depreciación.

Por eso, al analizar una empresa intensiva en capital, no basta con mirar beneficio por acción. Conviene observar también flujo de caja operativo, capex, depreciación, free cash flow y retorno sobre el capital invertido.

Ejemplo real: el ciclo de inversión de Big Tech en 2026

El resto de este artículo utiliza Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta como un ejemplo fechado de cómo leer capex en la práctica. Las cifras corresponden a 2026 y deben interpretarse como una fotografía de ese ciclo inversor, no como una definición permanente del concepto.

Microsoft: $41.000 millones en tres meses

Microsoft ofrece uno de los ejemplos más claros.

Durante su cuarto trimestre fiscal de 2026 realizó aproximadamente 41.000 millones de dólares de capex.

La propia compañía explicó que aproximadamente dos tercios correspondieron a activos de vida relativamente corta, principalmente CPU y GPU. El resto correspondió a activos de vida más larga, incluyendo grandes emplazamientos de centros de datos.

Tras un cambio en la clasificación de determinados leases, Microsoft situó su expectativa de capex para el año natural 2026 alrededor de 175.000 millones de dólares.

Eso no significa que Microsoft esté gastando 175.000 millones exclusivamente en inteligencia artificial. De hecho, la compañía especifica que su infraestructura sirve tanto cargas de IA como otras cargas cloud.

Pero la dimensión del gasto muestra hasta qué punto Azure y la nueva infraestructura de IA se han convertido en actividades intensivas en capital.

Y el dinero ya está entrando

El argumento favorable a toda esa inversión es bastante sencillo: la demanda existe.

Microsoft terminó su último trimestre con 59.300 millones de dólares de Microsoft Cloud revenue. Azure continuó creciendo con fuerza. Y la compañía explicó que la demanda de Azure seguía superando la capacidad disponible.

Además, el commercial remaining performance obligation alcanzó aproximadamente 678.000 millones de dólares.

El RPO no equivale a ingresos reconocidos inmediatamente. Representa contratos y compromisos que se irán reconociendo con el tiempo. Pero sí ayuda a explicar por qué Microsoft continúa construyendo capacidad.

El problema es que aumentar capacidad tiene un coste inmediato.

El free cash flow muestra la otra cara

Microsoft generó aproximadamente 55.400 millones de dólares de flujo de caja operativo durante su último trimestre.

Después de la fuerte inversión en capital, su free cash flow quedó alrededor de 19.600 millones.

Sigue siendo una enorme cantidad de efectivo. Pero muestra algo importante.

Una empresa puede publicar excelentes ingresos y beneficios mientras el aumento del capex absorbe una parte creciente del efectivo generado.

Y eso nos lleva a Amazon.

Amazon: $220.000 millones y todavía dice que no tiene capacidad suficiente

Amazon elevó su previsión de cash capex para 2026 hasta aproximadamente 220.000 millones de dólares.

Anteriormente esperaba cerca de 200.000 millones. Parte de la subida adicional fue atribuida al encarecimiento de componentes como la memoria.

Pero la razón estructural es más importante: Amazon está construyendo enormes cantidades de capacidad para AWS y para infraestructura de inteligencia artificial.

Y la compañía afirma que incluso con ese nivel de inversión no tendrá suficiente capacidad para satisfacer toda la demanda prevista.

Ese argumento sería mucho menos convincente si AWS estuviera estancándose. Pero está ocurriendo lo contrario.

AWS está creciendo más rápido

AWS registró aproximadamente 42.200 millones de dólares de ingresos en Q2 2026.

Eso representa un crecimiento cercano al 37% interanual, su mejor ritmo en muchos trimestres.

El beneficio operativo de AWS alcanzó aproximadamente 16.600 millones de dólares.

Por tanto Amazon puede enseñar algo concreto: más infraestructura está acompañada por fuerte crecimiento de cloud.

Pero existe un precio.

El free cash flow de Amazon entró en terreno negativo

Durante los últimos doce meses, Amazon generó alrededor de 161.400 millones de dólares de operating cash flow.

Pero las compras netas de property and equipment crecieron enormemente.

Amazon terminó el periodo con aproximadamente -7.600 millones de dólares de free cash flow. Un año antes había generado alrededor de +18.200 millones.

La propia compañía atribuye gran parte de ese cambio al fuerte incremento de inversión en infraestructura relacionada con inteligencia artificial.

Esto no significa automáticamente que Amazon tenga un problema. Puede significar que está construyendo activos hoy para monetizarlos durante años.

Pero demuestra perfectamente por qué beneficio y cash flow no son lo mismo. Y también explica por qué el retorno de la IA se ha convertido en una pregunta tan importante.

El argumento de Amazon: primero construir, después monetizar

Amazon sostiene que los servidores y los centros de datos tienen horizontes económicos diferentes.

Los servidores se sustituyen con mucha mayor frecuencia. Los edificios pueden utilizarse durante décadas.

Eso significa que la empresa puede realizar un enorme desembolso inicial para construir el centro de datos y posteriormente instalar varias generaciones de servidores dentro de la misma infraestructura.

La lógica es: primero llega el capex; después llega la capacidad; después los clientes empiezan a utilizarla; y finalmente los ingresos deberían crecer más rápido que la inversión incremental.

Esa es la teoría. El mercado tendrá que comprobar si funciona a la escala actual.

Alphabet: duplicando el ritmo de inversión

Alphabet representa otro caso extremo.

Durante los primeros seis meses de 2026 gastó aproximadamente 80.600 millones de dólares de capex. En el mismo periodo de 2025 habían sido aproximadamente 39.600 millones.

Es decir, prácticamente se duplicó.

La compañía elevó además su previsión para todo 2026 hasta aproximadamente 195.000-205.000 millones de dólares.

Gran parte se destina a infraestructura técnica: servidores, equipos de red, terrenos, construcción y centros de datos.

Alphabet también ha tenido que aumentar su financiación para sostener la expansión de infraestructura.

Eso permite ver que la carrera de IA ya no es únicamente un problema tecnológico. También es un problema de asignación de capital.

Google Cloud está produciendo una respuesta

La otra parte de la historia es Google Cloud.

Durante Q2 2026 generó aproximadamente 24.800 millones de dólares de ingresos. Eso supuso un crecimiento interanual de alrededor del 82%.

El segmento también registró aproximadamente 8.800 millones de dólares de beneficio operativo.

Es decir: Alphabet no está invirtiendo únicamente sobre una promesa abstracta. La demanda cloud relacionada con infraestructura y soluciones de IA está aumentando rápidamente. Si quieres comparar este ritmo con el de sus rivales directos, lo repasamos en AWS vs Azure vs Google Cloud en 2026.

Pero existe otra factura que acaba llegando. La depreciación.

El capex de ayer se convierte en el gasto de mañana

Este es uno de los puntos más importantes de toda esta historia.

Cuando Alphabet compra un servidor de IA, no necesariamente registra todo su coste como gasto inmediatamente. Lo capitaliza como activo. Después reconoce progresivamente depreciación durante su vida útil.

Durante los primeros seis meses de 2026, la depreciación de property and equipment de Alphabet alcanzó aproximadamente 13.600 millones de dólares. Un año antes estaba alrededor de 9.500 millones.

La compañía ya había advertido anteriormente que el fuerte aumento del capex terminaría provocando mayor depreciación. Por eso existe un retraso temporal.

Hoy: cash capex. Mañana: depreciación.

Esto significa que los márgenes futuros pueden sentir inversiones que fueron realizadas varios trimestres antes.

Meta: no tiene un AWS, pero también está gastando enormemente

Meta es diferente.

No vende infraestructura cloud a empresas como Amazon, Microsoft o Google. Su negocio sigue dependiendo fundamentalmente de publicidad.

Sin embargo, planea invertir aproximadamente 130.000-145.000 millones de dólares durante 2026.

La propia compañía explica que ese dinero apoyará sus esfuerzos de IA y su negocio principal.

Solo durante Q2 gastó aproximadamente 31.100 millones de dólares de capex.

La pregunta para Meta es distinta. Microsoft puede mostrar Azure. Amazon puede mostrar AWS. Alphabet puede mostrar Google Cloud.

Meta tiene que demostrar el retorno de IA principalmente mediante mejores recomendaciones, mejor publicidad, mayor engagement, nuevos productos y futuras líneas de negocio.

Algunas señales ya aparecen en el negocio principal de Meta

Meta generó aproximadamente 60.800 millones de dólares de ingresos durante Q2 2026, un 28% más que un año antes.

Las impresiones publicitarias aumentaron alrededor de un 14%. El precio medio por anuncio aumentó aproximadamente un 12%.

Meta afirma que la inteligencia artificial está ayudando a mejorar distintas partes de su negocio.

Pero aquí debemos mantener una disciplina importante. No podemos decir: «la IA produjo ese 28% de crecimiento».

Meta no publica una cifra que permita aislar de forma limpia cuánto crecimiento publicitario procede exclusivamente de IA.

Por tanto, los datos demuestran que el negocio principal está creciendo mientras la compañía invierte masivamente. No demuestran una atribución exacta.

El margen de Meta también enseña el coste

El margen operativo de Meta fue aproximadamente 31% en Q2 2026, frente al 43% del año anterior.

Sería incorrecto culpar exclusivamente al gasto en inteligencia artificial. Durante el trimestre también existieron costes relacionados con asuntos legales y severance.

Pero Meta identificó además aumentos de costes asociados a infraestructura, centros de datos, compensación de personal técnico y servicios externos de tokens de IA.

Esto es exactamente lo que cabe esperar durante una expansión enorme de infraestructura. El gasto empieza a aparecer en distintas líneas de la cuenta de resultados.

Entonces, ¿cuánto están gastando realmente las Big Tech?

Podemos reunir las actuales previsiones aproximadamente así:

Compañía Guía aproximada de capex 2026
Microsoft ~$175.000 M
Amazon ~$220.000 M
Alphabet ~$195.000–205.000 M
Meta ~$130.000–145.000 M

Suma mecánica: aproximadamente $720.000-745.000 millones.

Pero volvamos a repetirlo porque es fundamental: esto NO significa $720.000-745.000 millones exclusivamente invertidos en inteligencia artificial.

Tampoco son cifras perfectamente comparables.

Microsoft ha cambiado el tratamiento de determinados leases. Amazon habla de cash capex. Meta incluye principal payments on finance leases. Alphabet utiliza su propia definición de capital expenditures asociada principalmente a property and equipment.

La suma sirve para entender la escala. No para construir una falsa métrica homogénea.

Entonces, ¿cuándo tiene que empezar a dar retorno toda esta inversión?

Aquí no existe una fecha universal.

Construir un centro de datos no funciona como comprar inventario y venderlo la semana siguiente. Algunos activos pueden utilizarse durante décadas. Otros, como GPU y servidores, tienen vidas económicas mucho más cortas.

Por eso el retorno aparece por etapas.

La primera señal no es necesariamente «beneficio de IA». Puede ser capacidad completamente utilizada. Después crecimiento de ingresos. Después mejores márgenes. Después estabilización del free cash flow. Y finalmente retorno atractivo sobre el capital invertido.

Primera señal: utilización de capacidad

Una empresa puede construir el mejor centro de datos del mundo. Si permanece vacío, la inversión fue mala.

Por eso una de las señales más importantes es el grado de utilización.

Microsoft dice que la demanda de Azure sigue superando capacidad. Amazon también afirma que todavía no dispone de suficiente capacidad para toda la demanda existente.

Es una buena señal operacional. Significa que no están construyendo instalaciones sin clientes esperando utilizarlas.

Pero tampoco garantiza que cualquier nivel de gasto futuro vaya a producir el mismo retorno.

Segunda señal: crecimiento de ingresos

Aquí las cifras actuales sí muestran resultados.

AWS: aproximadamente +37%. Google Cloud: aproximadamente +82%. Azure: fuerte crecimiento y demanda superior a capacidad disponible. Meta: +28% de revenue en su negocio consolidado.

La infraestructura está coincidiendo con crecimiento.

Pero la siguiente pregunta es más difícil: ¿cuánto crecimiento hace falta para justificar cientos de miles de millones adicionales de capex?

Ahí empieza el verdadero examen.

Tercera señal: márgenes

Crecer no basta.

Una empresa podría aumentar enormemente sus ingresos y descubrir que cada dólar nuevo de IA necesita demasiados chips, electricidad y centros de datos. Entonces tendría un negocio grande pero con retornos mediocres.

Por eso tenemos que mirar gross margin, operating margin, cloud operating income, coste de inferencia, eficiencia y utilización de infraestructura.

AWS genera beneficios operativos importantes. Google Cloud también. Azure forma parte de un enorme negocio cloud rentable.

Pero las inversiones actuales son mucho mayores que en ciclos anteriores. La pregunta es si los retornos marginales seguirán siendo igualmente atractivos.

Cuarta señal: free cash flow

Ésta probablemente sea una de las métricas más importantes para seguir. Porque elimina buena parte de la ilusión que puede producir el beneficio contable.

La empresa puede tener excelentes ingresos, excelente EPS y excelente beneficio neto. Pero si cada año necesita gastar todavía más efectivo para mantener el crecimiento, el accionista debe entender esa dinámica.

Amazon ya muestra la presión de manera muy clara: su free cash flow TTM cayó hasta terreno negativo en medio del ciclo inversor.

Microsoft sigue generando mucho FCF, pero reconoce que el fuerte capex lo reduce. Alphabet también está sintiendo una fuerte presión de inversión.

Esto no demuestra que la estrategia vaya a fracasar. Demuestra que la factura ya está llegando.

Quinta señal: depreciación

Éste será un punto cada vez más importante.

A medida que cientos de miles de millones en servidores y centros de datos entren en servicio, aumentará la base de activos que debe depreciarse.

Eso significa que incluso aunque el capex futuro deje de acelerarse, parte del gasto anterior seguirá apareciendo en la cuenta de resultados.

Alphabet ya muestra esta tendencia. Microsoft también ha señalado presión sobre márgenes relacionada con infraestructura de IA.

Por eso durante los próximos años no basta con mirar cuánto invierten. También tenemos que mirar cuánto de esa inversión anterior está empezando a pesar sobre los resultados.

Sexta señal: retorno sobre el capital

Al final todo llega a una pregunta bastante sencilla.

Si una compañía invierte 100 dólares: ¿cuánto dinero adicional consigue generar gracias a esos 100 dólares?

Eso es mucho más importante que decir simplemente «esta empresa está gastando mucho».

Una inversión enorme puede ser excelente si genera todavía más valor. Una inversión pequeña puede ser terrible si no produce retorno.

La magnitud del capex no determina por sí sola si la estrategia es buena o mala.

Lo importante es la relación entre capital invertido → ingresos → beneficio → efectivo.

El riesgo no es gastar mucho

Esto merece repetirse.

El problema no es «Microsoft gasta demasiado» o «Amazon gasta demasiado». No podemos saberlo simplemente mirando el número absoluto.

El riesgo aparece si ocurre algo distinto: el capex continúa subiendo, pero el crecimiento cloud empieza a desacelerarse; la utilización de centros de datos cae; los márgenes se deterioran; el free cash flow no se recupera; la depreciación aumenta; y el retorno sobre capital invertido disminuye.

Ahí tendríamos una señal mucho más seria.

También puede ocurrir lo contrario

Imagina que durante los próximos años: AWS continúa creciendo rápidamente, Azure utiliza toda su nueva capacidad, Google Cloud mantiene fuertes márgenes, Meta monetiza mejor sus sistemas de recomendación y publicidad, y cada nueva generación de GPU produce más trabajo por dólar y por megavatio.

Entonces el enorme gasto de 2026 podría parecer mucho más razonable en retrospectiva.

Por eso todavía es demasiado pronto para mirar una única cifra de capex y emitir un veredicto. Estamos viendo el principio económico de una infraestructura que se utilizará durante años.

La gran diferencia entre esta carrera y el software tradicional

Durante décadas, una de las cosas atractivas del software era su bajo coste marginal. Crear la primera copia era caro. Distribuir la siguiente podía costar casi nada.

La IA generativa introduce algo diferente.

Cada vez que un usuario pide una respuesta: hay computación. Hay GPU o aceleradores. Hay electricidad. Hay networking. Hay refrigeración. Hay infraestructura.

Eso significa que el software de IA tiene una dimensión industrial mucho mayor.

Y por eso compañías conocidas por vender software ahora están comprando terreno, negociando electricidad y construyendo centros de datos.

La economía digital se está volviendo sorprendentemente física.

Errores frecuentes al interpretar el capex

  • “Más capex siempre es mejor”. Una empresa puede destruir valor si invierte mucho en activos que no generan suficiente retorno.
  • “Todo capex es crecimiento”. Parte puede ser simplemente mantenimiento o reemplazo de activos existentes.
  • “Capex es un gasto completo del periodo”. El efectivo sale hoy, pero el coste contable suele reconocerse gradualmente mediante depreciación.
  • “Dos compañías reportan capex de forma perfectamente comparable”. Definiciones, leases y tratamientos contables pueden variar.
  • “Si sube el beneficio, el capex ya está dando retorno”. Hay que estudiar utilización, ingresos incrementales, márgenes, free cash flow y retorno sobre el capital.
Qué debes recordar

  • Capex es inversión en activos de vida útil superior a un periodo.
  • El desembolso de efectivo ocurre antes de que todo el coste aparezca como depreciación.
  • La pregunta clave no es cuánto invierte una empresa, sino qué retorno consigue sobre ese capital.

El verdadero examen comienza ahora

Durante los últimos años la pregunta dominante fue: ¿quién construirá la mejor inteligencia artificial?

Ahora aparece otra: ¿quién conseguirá ganar suficiente dinero con ella?

Las grandes tecnológicas ya han demostrado que pueden gastar cientos de miles de millones. Ahora tendrán que demostrar que pueden convertir ese capital en ingresos, márgenes, cash flow y retornos sostenibles.

Ésa será probablemente una de las historias empresariales más importantes de los próximos años.

Porque al final, incluso en inteligencia artificial, existe una regla económica bastante antigua: el capital no puede crecer indefinidamente más rápido que el dinero que genera.

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Nota metodológica

Las cifras de capital expenditure utilizadas en este artículo no son completamente homogéneas entre compañías. Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta utilizan definiciones y tratamientos distintos para determinadas inversiones y leases. Por ello, la suma aproximada de $720.000-$745.000 millones se utiliza únicamente para ilustrar la escala agregada del ciclo inversor y NO representa una medida contable comparable ni gasto exclusivo en inteligencia artificial.

Las cifras de crecimiento de cloud, publicidad y otros negocios tampoco permiten atribuir automáticamente todo el crecimiento a inteligencia artificial. Cuando una compañía no publica una separación explícita, Archivo Económico evita realizar esa atribución.

Fuentes principales consultadas

Este contenido tiene fines informativos y educativos. No constituye una recomendación de inversión ni una recomendación para comprar o vender acciones u otros activos financieros.

S

Sandy Rafael Reynoso

Analista económico y fundador de Archivo Económico. Especializado en macroeconomía de México, Latinoamérica y España. Analizo datos en fuentes primarias verificadas: FMI, Banco Mundial y bancos centrales, sin ideología.

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